La Encuesta de Calidad de Vida Antioquia 2026 señala que la inseguridad alimentaria moderada y severa pasó del 37,9 % al 25 % en tres años. El estudio también reporta avances en percepción de seguridad, conectividad a internet y educación, aunque persisten retos en bilingüismo y distribución de las labores del hogar.
Cerca de 900 mil habitantes de Antioquia mejoraron su situación frente a la inseguridad alimentaria entre 2023 y 2026, según los resultados de la Encuesta de Calidad de Vida presentados por la Gobernación. El estudio indica que el porcentaje de población afectada por inseguridad alimentaria moderada y severa pasó del 37,9 % al 25 % durante ese periodo.
La medición, realizada cada dos años por el Departamento Administrativo de Planeación de Antioquia, incluyó 70.779 encuestas, frente a las 38.959 aplicadas en 2023. El trabajo de campo estuvo a cargo de la Universidad de Antioquia y comprendió hogares de zonas urbanas y rurales del departamento.
El gobernador Andrés Julián Rendón atribuyó parte de los avances a programas sociales dirigidos a diferentes grupos poblacionales.“Los resultados de esta Encuesta muestran que vamos por buen camino en varios aspectos, especialmente en nuestra lucha contra el hambre. Con nuestros programas Arrullos Antioquia, Renta Vitalicia para personas mayores, Renta Alimentaria para personas discapacitadas, la ampliación del Programa de Alimentación Escolar, estamos bajándole la aguja al hambre y estamos disminuyendo los indicadores de inseguridad alimentaria”, señaló el mandatario.
El informe demuestra que, 115 de los 125 municipios de Antioquia, mejoraron en el indicador de inseguridad alimentaria. Envigado registró el porcentaje más bajo, con 7,8 %. El gobernador también destacó que cerca de un billón de pesos provenientes del impuesto vehicular se han destinado a financiar programas relacionados con la lucha contra el hambre.
Otro de los resultados destacados según los datos expuestos corresponde a la percepción de seguridad. El porcentaje de habitantes que manifiestan sentirse seguros en sus municipios pasó del 71,2 % en 2023 al 88,9 % en 2026. En las zonas rurales, el indicador aumentó del 75,6 % al 90,4 %, mientras que en las urbanas pasó del 70,7 % al 88,4 %. En total, 108 municipios registraron mejoras.
Sin embargo, las causas de preocupación varían según el territorio. En las zonas rurales, la presencia de grupos armados fue señalada como el principal factor de inseguridad, con 23,5 %, seguida de los atracos callejeros, con 12,7 %, y los expendios de drogas, con 11,8 %. En las zonas urbanas, los atracos callejeros encabezaron la lista, con 30,6 %, seguidos por los grupos armados, con 18 %, y los expendios de drogas, con 13,1 %.
La encuesta también identificó diferencias entre municipios: Briceño registró la percepción de inseguridad más alta, con 37,8 %, mientras que en El Retiro fue del 1 %.
En materia de conectividad, el porcentaje de hogares con acceso a internet pasó del 60 % en 2023 al 64,5 % en 2026. El indicador mejoró en 92 municipios y, en comparación con la medición anterior, se reportaron 43.000 viviendas rurales adicionales con acceso a este servicio.
La Gobernación destacó la instalación de 3.480 puntos de conexión a internet, de los cuales 3.032 funcionan con antenas satelitales y 448 mediante fibra óptica. De ese total, 2.694 antenas fueron instaladas en zonas rurales dispersas.
En cuanto a la calidad de vida, el Índice Multidimensional de Calidad de Vida pasó de 42,1 en 2023 a 44,3 en 2026, el resultado más alto de los últimos 15 años, según el Departamento Administrativo de Planeación. Un total de 100 municipios mejoraron en este indicador.
La educación también presentó avances. El tiempo promedio de permanencia en el sistema educativo aumentó de 9,13 años a 9,64 años. Asimismo, disminuyó la deserción en varios niveles, con una reducción destacada en la formación técnica, donde pasó del 16,8 % al 9,7 %, y en la educación superior, donde bajó del 8,7 % al 5,8 %.
No todos los indicadores evolucionaron favorablemente. El porcentaje de personas bilingües disminuyó del 4,3 % al 4 % entre 2023 y 2026. Además, la distribución de las labores domésticas continúa mostrando una brecha de género: las mujeres realizan el 83 % del tiempo dedicado a estas actividades.
La encuesta también ofrece un panorama demográfico del departamento. El 57 % de los hogares tiene jefatura femenina y una de cada cinco familias es unipersonal. Asimismo, el 80,9 % de la población rural y el 21,6 % de la urbana se reconoce como campesina, mientras que el 51,2 % de los hogares encuestados manifestó tener animales de compañía, como perros o gatos.
Los resultados presentan un panorama de avances en alimentación, seguridad percibida, educación y conectividad, al tiempo que evidencian desafíos pendientes en acceso a otras lenguas y distribución del trabajo doméstico.

