En la tarde de ayer, una fuerte explosión sacudió la Autopista Medellín–Bogotá, a la altura del peaje de Copacabana. El estallido se originó al interior de un vehículo que transitaba por la zona y dejó como saldo dos personas fallecidas y dos uniformados heridos, según informó la Gobernación de Antioquia.
De acuerdo con las primeras versiones entregadas por las autoridades, la detonación habría sido provocada por una granada que se encontraba dentro del automóvil en el que se movilizaban las víctimas. Ambos ocupantes del vehículo murieron en el lugar.
Informaron que dos policías que estaban cerca del peaje en el momento de la explosión resultaron lesionados y tuvieron que ser trasladados a un centro médico. Las autoridades confirmaron que los uniformados están fuera de peligro, pues sus heridas no comprometen su vida.
El brigadier general William Castaño señaló que en la zona desplegaron técnicos antiexplosivos para la verificación de los hechos y del auto para descartar la presencia de otro artefacto explosivo, confirmando que “Durante dicha inspección preliminar, en la maleta del automóvil o maletero fueron hallados dos fusiles, proveedores y munición”.
El oficial agregó que no se encontraron otros elementos que permitieran vincular directamente este caso con algún grupo criminal en particular. Además, informó que, posterior a la explosión y antes de fallecer, uno de los tripulantes del vehículo alcanzó a comunicar a las autoridades que se dirigían a entregar los elementos encontrados hacia la ciudad de Bogotá.
Por su parte, el Concesionario Devimed tras el hecho decidió como medida preventiva, cerrar el en ambos sentidos la autopista, mientras se adelantaban las labores de revisión y control por parte del Ejército y la Policía. Horas más tarde, la vía fue habilitada para su normal funcionamiento.

