Las decisiones en la gobernanza de un área metropolitana se conciben para el «bienestar de todos los municipios» y los «hechos metropolitanos deben siempre gestionarse en consenso». La autonomía local, lejos de debilitarse, se «refuerza» al tomar decisiones de manera conjunta y con un respaldo regional más amplio»: Jorge Humberto Rivas Urrea – Alcalde de Rionegro
Desde la perspectiva del mandatario rionegrero, la constitución del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás representa un punto de inflexión de no retorno para el Oriente Antioqueño, un territorio «bendecido por Dios» pero con «retos enormes de cara al futuro». El alcalde enfatiza que, sin una línea de integración y una planeación territorial unificada, no será posible dejar un legado significativo a las nuevas generaciones. Ante la creciente conurbación de los municipios del Altiplano, la figura metropolitana se presenta como la estructura necesaria para una planificación con fuerza normativa, que permite a los municipios ponerse de acuerdo y ser «mucho más exitosos» gracias a la generación de recursos y una visión compartida. Esta integración no es excluyente y otros municipios pueden sumarse si cumplen los criterios de aglomeración, fortaleciendo la región.
El alcalde Rivas aborda directamente las preocupaciones sobre la posible pérdida de autonomía o el supuesto «derecho al veto» de Rionegro. Aclara que, si bien la norma exige un voto positivo del municipio núcleo, las decisiones en la gobernanza metropolitana se conciben para el «bienestar de todos los municipios» y los «hechos metropolitanos deben siempre gestionarse en consenso». Subraya que la autonomía local, lejos de debilitarse, se «refuerza» al tomar decisiones de manera conjunta y con un respaldo regional más amplio. Desmiente la idea de que Rionegro busque «influir en otros municipios», asegurando que su enfoque es resolver los propios desafíos y trabajar en doble vía con los demás alcaldes. La mayor unidad entre alcaldes, la creciente conciencia ciudadana y el reconocimiento de los gremios confirman la urgencia y el buen momento para esta integración.
Entre las principales bondades del Área Metropolitana, el alcalde destaca la mejora sustancial en la calidad de vida de los ciudadanos, lograda a través de la articulación territorial que permite mayor cobertura en educación, competitividad económica y acceso a servicios de salud. Un área metropolitana se convertiría en autoridad de transporte, facilitando la integración de sistemas, eliminando barreras como la «planilla única» para taxis y proyectando una movilidad eficiente, estratégica y sostenible, con la visión de que todo el territorio esté conectado bajo la premisa de ser una “ciudad a media hora”. Esto implica la construcción y mejora de vías metropolitanas que conecten estratégicamente los municipios con el aeropuerto José María Córdova, buscando que este impulse el desarrollo local y el turismo en la región.
Además de la movilidad, Rivas enumera otros proyectos estratégicos y beneficios clave. Propone la Policía Metropolitana para una mayor cobertura y efectividad en seguridad, con un mando unificado que optimice la fuerza pública. En cuanto a la gestión del agua, desmiente que Rionegro busque apropiarse del recurso y enfatiza la necesidad de una gestión integral del ciclo del agua a nivel metropolitano, incluyendo la protección de fuentes y el tratamiento colectivo de aguas residuales, un tema «crítico» para todo el Altiplano. Finalmente, el alcalde resalta que la figura metropolitana facilita el acceso a recursos de cooperación internacional de gran cuantía, ya que los cooperantes buscan beneficiar a múltiples municipios, lo cual se alinea perfectamente con la estructura de un área metropolitana.
El alcalde de Rionegro hace un llamado a la ciudadanía a despojarse de prevenciones y entender que el Área Metropolitana es el camino para evitar un crecimiento desordenado como el de otras grandes ciudades, con los problemas que ello acarrea. Insiste en la necesidad de una «pedagogía profunda y constante» para que los ciudadanos comprendan los beneficios y la diferencia entre los esquemas asociativos, permitiéndoles votar con «firmeza y convicción» en la consulta popular. La decisión de asociarse es para el «cuidado del territorio» y para garantizar una mejor calidad de vida y una planificación regional que preserve este «vividero tan hermoso» que es el Oriente Antioqueño.

