El Foro de Salud Mental “Crianza que cuida la vida” convocó a familias, cuidadores, profesionales y comunidad en torno a la crianza, los vínculos y la prevención.
La jornada contó con la participación de la psicóloga clínica Eliza Kract, quien compartió herramientas para acompañar situaciones de crisis, fortalecer redes de apoyo y reconocer señales de alerta. También contó con la participación de Leo Música y Humor, quien, a través de la música y el humor, ayudó a hacer de esta conversación un espacio cercano y humano.
El encuentro también dio protagonismo a niños, niñas y adolescentes a través de “Arte que abraza la vida”, una exposición construida alrededor de aquello que cada participante reconoce como una razón para seguir conectado con la vida.
La salud mental también se cuida cuando una comunidad se encuentra para hablar de ella. Ese fue el propósito del Foro de Salud Mental “Crianza que cuida la vida”, realizado en el Teatro Municipal de La Ceja, donde cerca de 400 personas participaron en una jornada de conversación, aprendizaje y reflexión alrededor de la salud mental y su relación con la crianza, los vínculos y los entornos protectores.
El encuentro, liderado por la Secretaría de Salud y Protección Social de La Ceja, puso sobre la mesa una idea fundamental: la salud mental también se construye en lo cotidiano, en la manera como nos relacionamos, acompañamos y respondemos frente a los momentos difíciles.
Durante la jornada, Eliza Kratc, psicóloga clínica y magíster en Salud Mental, propuso una conversación cercana sobre crianza, vínculos seguros, acompañamiento y las herramientas que podemos desarrollar para afrontar diferentes situaciones de la vida. Uno de los mensajes centrales de su intervención fue: “No siempre tenemos que saber qué hacer.” Durante su intervención, Eliza invitó a comprender que acompañar a alguien que atraviesa un momento difícil no significa necesariamente tener todas las respuestas. A veces, estar, escuchar y hacerle saber al otro que no está solo también es una forma de acompañar.
La conversación también abordó la importancia de contar con personas y vínculos seguros, capaces de reconocer cuándo alguien está sufriendo y ofrecer acompañamiento sin juzgar, comparar o minimizar lo que está viviendo. En este sentido, se resaltó la importancia de fortalecer las redes de apoyo y de reconocer que pedir ayuda también hace parte del cuidado de la salud mental.
Pero hablar de salud mental no tiene que ser una conversación distante o solemne. Con la participación de Leo Música y Humor, la jornada incorporó música, humor e interacción con el público, aportando una mirada cercana y humana a la conversación. El encuentro permitió recordar que aprender, conversar y hablar de aquello que sentimos también puede hacerse desde la espontaneidad, la cercanía y el humor.
Por su parte, la líder de Salud Pública, Marcela Ruiz, puso énfasis en la importancia de los primeros años de vida como una etapa fundamental para construir herramientas que acompañen a las personas a lo largo de su vida. Desde esta mirada, planteó una comprensión integral del cuidado que reconoce tres dimensiones relacionadas entre sí: el cuidado propio, el cuidado del otro y el cuidado de los ecosistemas de los que hacemos parte. La reflexión partió de reconocer que los primeros años son fundamentales para “abonar los terrenos” que permitirán desarrollar herramientas para afrontar diferentes momentos de la vida y que, por eso, fortalecer los entornos de cuidado también es una forma de promover la salud mental.
Uno de los momentos especiales del encuentro fue la presentación de “Arte que abraza la vida”, una exposición en la que niños, niñas, adolescentes y adultos representaron, a través del arte, aquello que los sostiene y los mantiene conectados con la vida. La propuesta partió de una pregunta: ¿Qué te sostiene a la vida? Cada participante encontró en el arte una manera de expresar aquello que para él o ella representa un vínculo, una persona, una actividad, un lugar o una experiencia que le da sentido y que puede convertirse en un factor protector. Así, el arte se convirtió en otra manera de hablar de salud mental y de reconocer las razones que tenemos para seguir conectados con la vida.
Para el secretario de Salud y Protección Social, Wilfer Otálvaro, el encuentro representa una oportunidad para continuar acercando estas conversaciones a la comunidad. “Desde la Administración Municipal de La Ceja, bajo nuestra visión de Ciudad del Cuidado, entendemos que hablar de salud mental es también hablar de cómo cuidamos la vida.”
Otálvaro destacó que el foro permitió brindar herramientas a las familias para afrontar los desafíos de la crianza, fortalecer los vínculos y acompañarse mejor. También resaltó la respuesta de la comunidad, con cerca de 400 personas que participaron del encuentro, como una muestra de la importancia de continuar generando estos escenarios de conversación y aprendizaje.

