La Corporación Empresarial del Oriente Antioqueño (CEO), en convenio con empresas afiliadas comprometidas con el desarrollo social, cerró el año 2025 con resultados significativos en materia de responsabilidad social, al impactar a más de 460 personas a través de tres iniciativas estratégicas que generaron ingresos, fortalecieron capacidades y abrieron nuevas oportunidades para la región.
Según la corporación, durante el año, el programa Opción Devbida certificó a235 personas en formación técnica, emprendimiento y acompañamiento psicosocial en cinco municipios del Oriente antioqueño: Guarne, Rionegro, Marinilla, El Carmen de Viboral y La Unión. Los participantes se formaron en oficios como panadería, barbería, cerámica, joyería artesanal y cocina tipo catering, entre otros. Como resultado, el 50% de las personas certificadas comenzó a generar ingresos y a consolidar sus primeros emprendimientos. El programa también desarrolló más de 80 talleres psicosociales y 169 asesorías individuales, orientadas al fortalecimiento familiar y comunitario.
Para la CEO, los Clubes de Robótica BotZone consolidaron su impacto en el talento joven de la región. Un total de 121 estudiantes culminaron su proceso formativo en niveles Beginners y Experts, desarrollando competencias en programación, mecánica, electrónica y diseño 3D. Se destacó la creación de prototipos con aplicación industrial, como robots exploradores de tuberías para Devimed, así como la representación de Colombia en el VEX Robotics World Championship 2025, en Dallas, Texas. Además, el 90% de los estudiantes de grado 11 decidió continuar su formación en carreras de ingeniería y tecnología, evidenciando el impacto del programa en la proyección educativa de los jóvenes.
Destacaron también a Hilos de Esperanza, programa desarrollado en alianza con la empresa Crystal, que fortaleció la autonomía económica de 123 personas en seis municipios del Oriente antioqueño. La iniciativa impulsó la creación de 31 emprendimientos productivos, de los cuales más del 40% ya generó ingresos, y permitió la transformación de 8.000 kilos de excedente textil en piezas únicas bajo un modelo de economía circular, combinando formación técnica y acompañamiento psicosocial.
La CEO manifestó que el desarrollo de estos programas fue posible gracias al compromiso de 14 empresas afiliadas a la entidad, que apostaron por una responsabilidad social orientada a la transformación real de los territorios, demostrando que la formación y la innovación transforman realidades y fortalecen el tejido social de la región.

