En medio de aplausos y un ambiente cargado de emoción, Angelita, la niña que nació a bordo de un helicóptero, visitó el Comando Aéreo de Combate No. 5. Acompañada de su madre y su abuela, la menor conoció de cerca el helicóptero “Ángel”, la misma aeronave en la que, años atrás, llegó al mundo en medio de una operación de alta complejidad.
Durante el encuentro, parte de la tripulación que participó en la misión la recibió con orgullo, recordando una noche que marcó sus vidas. Más allá de lo simbólico, este momento permitió dimensionar el nivel de preparación que requieren las tripulaciones de la Fuerza Aeroespacial Colombiana para atender emergencias en condiciones extremas.
La historia se remonta al 23 de noviembre de 2022, cuando una alerta desde Santa Rita de Ituango activó una evacuación aeromédica urgente. La geografía montañosa, la falta de iluminación lunar y las condiciones meteorológicas adversas representaban un desafío operativo significativo.
La misión se desarrolló a bordo del helicóptero “Ángel”, con apoyo de visores nocturnos (NVG), tecnología que permite volar en completa oscuridad. En medio del trayecto hacia Medellín, el nacimiento no dio espera, obligando a la tripulación y al personal médico a atender el parto en pleno vuelo.
A las 19:15 horas, sobre San Pedro de los Milagros, nació la bebé. Sin embargo, los primeros momentos estuvieron marcados por la tensión, ya que no reaccionaba. Gracias a las maniobras de estimulación realizadas a bordo, su primer llanto confirmó el éxito de la operación.
La niña fue llamada Angelita, en honor al helicóptero que hizo posible su nacimiento. Su reciente visita al comando aéreo no solo evocó un recuerdo imborrable, sino que evidenció el impacto de una labor que combina entrenamiento, disciplina y vocación de servicio para salvar vidas en cualquier circunstancia.

