«Si piensan como islas, van a vivir como islas. Pero si piensan en unirse como región, van a vivir como región». El Área Metropolitana está llamada a ser el enlace que permita un desarrollo seguro, planificado y organizado para el Valle de San Nicolás.
Luis Fernando Gómez subraya que un aeropuerto no es de una ciudad, un aeropuerto es de una región. Esta premisa es fundamental para aprovechar el potencial del Aeropuerto José María Córdova como herramienta de desarrollo regional. Para Gómez Vélez, la creación del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás se presenta como una solución operativa que permitiría un trabajo conjunto y unificado como región, superando los conflictos de orden municipal que actualmente frenan el desarrollo. Destaca que al identificar el área de influencia del aeropuerto y sus beneficios, se abre un sinfín de oportunidades, resonando con su afirmación clave: «tres mil metros de pista te conectan con el mundo».
A pesar de su estratégico emplazamiento, el aeropuerto no ha sido explotado a su máximo potencial debido a los conflictos entre municipios, que han llevado incluso a que Rionegro le diera la espalda en el pasado. Gómez Vélez enfatiza la necesidad de una región organizada que trabaje de forma integral, no fragmentada, para aprovechar la infraestructura aeroportuaria. Esto permitiría una producción estructurada tanto para exportar como para importar, creando un gran centro regional de recolección y distribución de productos. Critica la situación actual, donde muchas empresas deben importar vía Bogotá o incluso por barco, incrementando costos, y ve una enorme oportunidad en que el Aeropuerto José María Córdova maneje directamente las operaciones de comercio exterior, beneficiando a toda la región.
El experto aclara que el concepto adecuado para el desarrollo alrededor de un aeropuerto es «ciudad aeropuerto», no «región aeroportuaria», un término que ha sido ampliamente desarrollado a nivel mundial. Una ciudad aeropuerto, como la de Miami, se desarrolla perimetralmente al terminal y se enfoca en actividades de importación, exportación y procesamiento de productos, basada en filosofías como el modelo «justo a tiempo» de Toyota. Este concepto genera una dinámica económica muy potente y ha sido exitoso en países como Holanda, España, Estados Unidos y Alemania. Su implementación en el Oriente Antioqueño traería un gran desarrollo no solo para Rionegro, sino para una integración regional que también incluya a Medellín y su área metropolitana.
La figura del Área Metropolitana es crucial para potenciar la competitividad al reducir los costos del metro cúbico transportado mediante la cercanía al aeropuerto y la eficiencia del modelo «justo a tiempo». Gómez Vélez resalta la oportunidad en los servicios de paquetería aérea de bajo costo, un sector en auge. Subraya la ubicación estratégica privilegiada de Rionegro para recibir vuelos de gran autonomía y convertirse en un gran centro logístico regional para la redistribución de carga. Sin embargo, lamenta la falta de organización y de acciones concretas en la región; a pesar de tener «la tierra, las zonas, el talento», no se están aprovechando las oportunidades, y existe el riesgo de que otro país se adelante.
Finalmente, Gómez Vélez sostiene que el mayor reto para el Área Metropolitana es unificar criterios y, a través de una entidad interna, desarrollar proyectos estratégicos que lleven al éxito. La organización bajo esta figura generaría un desarrollo inmobiliario, de infraestructura hotelera, comercial y de vivienda, atrayendo inversiones y creando cerca de 4.000 empleos directos de alta calidad solo en un MRO (Maintenance, Repair, and Overhaul). Su mensaje final a la ciudadanía es contundente: «Si piensan como islas, van a vivir como islas. Pero si piensan en unirse como región, van a vivir como región». Concluye que el Área Metropolitana está llamada a ser el enlace que permita un desarrollo seguro, planificado y organizado para el Valle de San Nicolás.
