La Alcaldía de Guarne mantiene el seguimiento a las actuaciones relacionadas con OLEOLAB Colombia S.A.S., empresa ubicada en la vereda El Salado, tras una visita de la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (CORNARE), motivada por una queja ciudadana.
Según informó la Administración Municipal, la Secretaría de Productividad y Medio Ambiente ha realizado visitas de inspección y seguimiento, además de remitir información técnica a la autoridad ambiental para las actuaciones de su competencia.
José Manuel Galvis Ospina, secretario encargado de Productividad y Medio Ambiente, señaló que «la Administración Municipal realizó visitas de inspección y seguimiento y remitió a la autoridad ambiental la información técnica correspondiente para las actuaciones de su competencia».
Hallazgos y requerimientos ambientales
De acuerdo con el informe de CORNARE citado por la Alcaldía, durante la visita se identificaron actividades agroindustriales relacionadas con la transformación del aguacate, entre ellas la extracción de aceite y el procesamiento de materia prima.
El reporte ambiental señala que se evidenciaron descargas de efluente industrial sin tratamiento hacia el sistema de aguas lluvias del predio, conectado al drenaje de la vía y con descarga hacia la quebrada La Mosca. También se registró almacenamiento de residuos orgánicos a la intemperie, situación que, según el informe, implica riesgos de generación de lixiviados, olores y proliferación de vectores.
CORNARE indicó además que, aunque el predio cuenta con infraestructura para tratamiento primario y secundario, no estaba acreditada la caracterización fisicoquímica ni la destinación final del efluente clarificado. El informe también señala que en las bases de datos de la Corporación no aparecen una concesión de aguas, un permiso de vertimientos u otro instrumento de manejo ambiental asociado a las actividades identificadas en el predio.
Entre los requerimientos establecidos por la autoridad ambiental está almacenar los residuos orgánicos en espacios cubiertos y con pisos duros, evitar su contacto con aguas lluvias y escorrentías, y conducir los lixiviados a un sistema de tratamiento.
Asimismo, la empresa debe suspender la conexión entre las áreas de proceso y lavado y la red de aguas lluvias, además de evitar descargas de efluentes o aceites hacia las cunetas viales y la quebrada La Mosca. CORNARE también solicitó los certificados de disposición final de los lodos generados en el sistema de Flotación por Aire Disuelto (DAF) y la información sobre el destino de las aguas acumuladas en procesos con adición de floculantes.
Seguimiento de las autoridades municipales
De manera paralela, las dependencias de Planeación y Desarrollo, la Inspección Primera de Policía y la Secretaría de Productividad y Medio Ambiente adelantan actuaciones dentro de sus competencias para verificar los trámites administrativos, ambientales y sanitarios relacionados con el funcionamiento de la empresa.
La Alcaldía señaló que continuará con las labores de inspección, seguimiento y control en coordinación con la autoridad ambiental. También advirtió que, ante un eventual incumplimiento de las medidas y requerimientos establecidos, podrá adelantar las actuaciones administrativas y de control urbanístico correspondientes, incluida la suspensión de actividades cuando proceda conforme a la normativa vigente.

