El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, junto con Cornare, Corantioquia, la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) y el Instituto Humboldt, avanza en la construcción de un plan de acción para fortalecer y acelerar las medidas de control y manejo del hipopótamo (Hippopotamus amphibius) en Colombia.
El anuncio fue realizado por el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, al término de una reunión desarrollada en Rionegro, Antioquia, con las entidades que trabajan directamente en los territorios donde se registra la presencia y expansión de esta especie invasora, especialmente en la cuenca del río Magdalena.
Expresaron que el plan se construirá a partir de la evidencia científica disponible y tendrá como objetivos reducir los impactos sobre la biodiversidad nativa y disminuir los riesgos que representa el hipopótamo para las comunidades. Para ello, se busca fortalecer la implementación de las medidas existentes, definir mecanismos de intervención y acelerar su ejecución en las regiones.
“De aquí va a salir un plan respaldado con toda la ciencia disponible para poder llegar a mecanismos que nos permitan disminuir el impacto que está teniendo esta especie invasora en las poblaciones de fauna nativa, además de reducir el factor de peligrosidad que representa para las comunidades”, afirmó el ministro Fabio Arjona.
El funcionario explicó que la estrategia busca coordinar las capacidades de las entidades que integran el Sistema Nacional Ambiental (Sina), con una participación directa de las autoridades regionales y el acompañamiento científico del Instituto Humboldt. Según el Ministerio, este enfoque pretende que las decisiones respondan a las condiciones y dinámicas de cada territorio, en lugar de concentrarse únicamente en el nivel central.
Arjona también relacionó el plan con la Agenda ABC del Gobierno De La Espriella, orientada a la protección del agua, la biodiversidad y las comunidades. “Estamos uniendo nuestra Agenda ABC: Agua para proteger nuestros cuerpos de agua, Biodiversidad para proteger nuestra fauna nativa y Comunidades para proteger a las personas”, señaló.
El hipopótamo fue introducido ilegalmente en Colombia durante la década de los ochenta. Debido a la disponibilidad de alimento y cuerpos de agua, así como a la ausencia de controladores naturales, la especie se expandió por la cuenca del río Magdalena y los complejos cenagosos de la Depresión Momposina.
Según las cifras del Instituto Humboldt, se estima que actualmente existen cerca de 200 individuos en el país, una población que, sin un manejo adecuado, podría alcanzar los 1.000 ejemplares en 2035.
La presencia de estos animales puede generar alteraciones en el suelo y la vegetación, modificar la dinámica de los cuerpos de agua y afectar a especies nativas como el manatí, el chigüiro y la nutria. Además, se han documentado interacciones que representan riesgos para las personas.
Por medio de este plan de acción, el Gobierno busca consolidar una respuesta integral que permita proteger los ecosistemas acuáticos, conservar la fauna nativa y reducir los riesgos para las comunidades ubicadas en las zonas de expansión de la especie.

