El acuerdo, formalizado el 23 de octubre de 2026 al cierre de la Cumbre Glocal REGENERA, propone integrar las dimensiones ambiental, social, económica y cultural en la planificación del territorio. Entre sus prioridades están la protección del agua como eje ordenador de la región, la recuperación de zonas degradadas y el fortalecimiento del trabajo conjunto entre las instituciones y las comunidades.
La declaratoria también plantea avanzar de las acciones centradas exclusivamente en la conservación hacia procesos de restauración activa, con iniciativas que contribuyan a recuperar la vitalidad de los ecosistemas y a promover un desarrollo regional sostenible.
Instituciones y sectores comprometidos
Javier Valencia, director general de Cornare, destacó la responsabilidad colectiva de restaurar las áreas degradadas, avanzar hacia la eliminación de la deforestación y recuperar la calidad de las cuencas hídricas.
Desde el sector empresarial, Luz Adriana Baena, subdirectora de sostenibilidad de la CEO, hizo un llamado a convertir los compromisos de las empresas en acciones y soluciones frente a los desafíos ambientales del territorio.
Por su parte, Wolfy Leandro Ríos, director de posgrados de la UCO, reiteró la disposición de la academia para aportar capacidades técnicas y científicas que respalden las decisiones municipales y la formulación de proyectos de largo plazo. Jaime Andrés García, director ejecutivo de Masbosques, resaltó la importancia de impulsar una regeneración productiva que reconozca e incentive económicamente a las familias rurales que protegen los bosques y las fuentes de agua.
Una hoja de ruta para el futuro regional
La Declaratoria por la Regeneración del Oriente Antioqueño establece una plataforma de colaboración que convoca a empresas, gobiernos locales, instituciones académicas y comunidades a trabajar de manera articulada. El propósito es que la restauración ambiental y el cuidado de los recursos naturales se traduzcan en acciones sostenidas en el tiempo.
Con este acuerdo, Cornare, la CEO, la UCO y Masbosques buscan consolidar una visión compartida del desarrollo regional, en la que la protección de los ecosistemas, el bienestar de las comunidades y la cooperación institucional sean componentes fundamentales para el futuro del Oriente antioqueño.

