La coordinación entre municipios plantea desafíos urgentes para el Altiplano, ante la decisión ciudadana sobre la eventual conformación del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás.
Por: Carlos Humberto Gómez
X: @chgomezc
Fui invitado a moderar el panel Asociatividad territorial e integración regional en movilidad, durante el V Foro de Transporte del Oriente Antioqueño, realizado por ASETROA en la Universidad Católica de Oriente. La conversación con Rodrigo Hernández, exalcalde de Rionegro y exgerente de VIVA; Eugenio Prieto Soto, excongresista, exdirector de planeación departamental y exdirector del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, y Mateo Molina Rodríguez, subdirector de Transporte de esa entidad, permitió analizar los desafíos regionales y los posibles cambios que la conformación del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás representaría para el sector transportador.
Una de las conclusiones que deja el panel es que la movilidad ya no puede planearse únicamente desde las necesidades particulares de cada municipio. Los desplazamientos cotidianos conectan localidades, mientras las decisiones sobre rutas, tarifas e infraestructura requieren mayor coordinación institucional. La experiencia del Valle de Aburrá mostró que la integración es un proceso gradual, que demanda acuerdos con las empresas transportadoras y una planeación que considere los distintos modos de desplazamiento. Una eventual Área Metropolitana podría asumir funciones de autoridad de transporte y ofrecer instrumentos para coordinar decisiones que hoy requieren una perspectiva regional.
Las decisiones pendientes son urgentes. En el Foro también se analizaron la entrada en operación de la terminal de transporte de Rionegro, los posibles cambios en las rutas intermunicipales y la administración de los 172 kilómetros de vías nacionales tras la terminación de la concesión de Devimed. El gremio transportador también expresó su preocupación por el mantenimiento de los corredores y la ejecución de las obras viales. Estos asuntos inciden directamente en la seguridad, los tiempos de desplazamiento y los costos del transporte.
Rionegro ilustra la dimensión de estos desafíos y su relación con la movilidad regional, uno de los asuntos centrales del Foro. El municipio adelanta la revisión de su Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y, durante la socialización del diagnóstico ante el Concejo Municipal, se presentó una proyección según la cual su población podría llegar a 259.699 habitantes en 2050, cifra superior a la estimación del DANE.
Rionegro concentra servicios de salud, comercio, educación, actividad empresarial y el aeropuerto José María Córdova, factores que atraen a miles de personas de otros municipios. Esta dinámica exige vías en buenas condiciones, conexiones seguras e infraestructura acorde con la demanda presente y futura.
Por eso, la revisión del POT y la discusión sobre el Área Metropolitana deben entenderse como asuntos relacionados. El primero definirá buena parte de las condiciones de ocupación y desarrollo de Rionegro; la segunda podría ofrecer herramientas para coordinar decisiones que superan sus límites territoriales. Si se conforma, la nueva figura tendrá que demostrar su capacidad para facilitar acuerdos, establecer prioridades y mejorar la respuesta institucional ante necesidades comunes.
El próximo 29 de noviembre, los ciudadanos decidirán sobre la eventual conformación del Área Metropolitana del Valle de San Nicolás. Más allá de la creación de una entidad, la discusión plantea qué mecanismos necesita la región para responder a desafíos que ya están presentes. La movilidad es una muestra concreta de ello: las personas se desplazan entre municipios todos los días y las soluciones deben corresponder a esa realidad. El reto será que las decisiones institucionales estén a la altura de la región que somos y de la que estamos construyendo.

