¡A sembrar el futuro! La Ley del Árbol y nuestro compromiso con el Oriente antioqueño

Escuchar este artículo 3:13

Por: Jaime Andrés García 

IG: @ jaimeagarc1a 

El cambio climático es una realidad y la siembra de árboles es una herramienta fundamental para mitigar sus efectos. Este proceso permite recuperar ecosistemas donde existieron bosques que se han perdido por la expansión agrícola, la minería u otros motivos. Ante el riesgo de temporadas de sequía, estas acciones garantizan que las fuentes abastecedoras de agua actúen como un amortiguador natural, asegurando el sostenimiento del caudal hídrico y la provisión de bienes y servicios ambientales esenciales para nuestras comunidades.

En este contexto, el decreto Ley 2173 de 2021, también conocido como la Ley del Árbol, establece para la mediana y gran empresa la obligación de sembrar dos árboles por cada empleado. Esta normativa busca generar conciencia sobre la protección del medio ambiente y sumar al sector empresarial como un aliado estratégico en la lucha contra la deforestación. Desde Masbosques, nuestro propósito es que esto vaya más allá del cumplimiento normativo de la ley y se asocie a la planeación del territorio.

La implementación de la Ley del Árbol exige la articulación entre diferentes actores. El Ministerio de Ambiente amplió recientemente los plazos, otorgando a los municipios hasta febrero del próximo año para definir sus áreas de vida. Las autoridades ambientales deben acompañar esta delimitación y aprobar los planes de siembra de las empresas, asegurando que respondan a la vocación del suelo. A partir de esa base, las empresas deben postularse, formular sus planes y articularse con el sector público para ejecutar las siembras en esas áreas de vida, donde los árboles cumplan una verdadera función ecosistémica.

La norma es clara en que el compromiso no finaliza con la siembra. La ley exige el mantenimiento y cuidado de los árboles sembrados en un periodo de tres a cuatro años. Las empresas deben garantizar la supervivencia de estos árboles, para lo que encontrarán en Masbosques una entidad aliada que les permitirá ejecutar estas actividades con rigor técnico y cumplir de manera integral con sus obligaciones de ley.

El objetivo es asegurar la restauración de los ecosistemas. Por ello, desde Masbosques vemos en la Ley del Árbol una oportunidad histórica. A través de la Alianza Oriente Regenera, que ejecutamos junto a la Corporación Empresarial del Oriente (CEO), hemos construido un puente sólido entre lo público y lo privado para apoyar en la implementación de esta ley. Una alianza para que la implementación de esta ley deje de ser un trámite y se convierta en una apuesta regional por la regeneración del territorio.

Desde Masbosques hacemos un llamado a los empresarios, entes territoriales y autoridades ambientales del Oriente antioqueño a sumarse a la Alianza Oriente Regenera y a estructurar, desde ahora, planes de siembra sólidos y sostenibles en el tiempo. Estamos listos para acompañarlos en cada etapa, desde la formulación de los planes hasta el mantenimiento de los árboles sembrados, con el rigor técnico y el acompañamiento que garantizan que esta ley y su implementación se traduzcan en bosques para el Oriente antioqueño. 

* Director ejecutivo Masbosques

*Las opiniones expresadas en esta columna de opinión son de exclusiva responsabilidad de su autor y no reflejan, necesariamente, los puntos de vista de La Prensa Oriente.

Compartir este artículo