Plan Maestro del José María Córdova proyecta expansión hasta 2055 y abre nuevos interrogantes para el territorio

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La nueva hoja de ruta para el aeropuerto de Rionegro, contempla una expansión progresiva de pistas, terminales, carga, conectividad y servicios durante los próximos treinta años. Su costo sería de 23 billones de pesos. Fotos: Andrés Felipe Gómez 


Por: Carlos Humberto Gómez

La Aeronáutica Civil aprobó, mediante la Resolución 01699 del 26 de mayo de 2026, la actualización del Plan Maestro del Aeropuerto Internacional José María Córdova, en Rionegro, con un horizonte de planificación de 30 años. El documento reemplaza el Plan Maestro aprobado en 2016 y establece el marco para orientar el desarrollo futuro de la infraestructura aeroportuaria.

La actualización fue contratada en diciembre de 2023 con el Consorcio Aeropuerto Rionegro 30, cuyo objeto fue desarrollar la actualización del Plan Maestro, la alternativa seleccionada y el análisis de conectividad de la red aeroportuaria de Antioquia. Los estudios se realizaron mediante fases de prefactibilidad para los distintos niveles de desarrollo y una fase de factibilidad para el primer horizonte.

El 30 de septiembre de 2025, el consorcio presentó el documento final a la Oficina de Gestión de Proyectos de la Aerocivil. En mesas de trabajo realizadas los días 29 y 30 de septiembre también se socializó la actualización con entidades gubernamentales, autoridades locales, gremios y comunidades del área de influencia.

Expansión por etapas

Según el resumen ejecutivo del proyecto al que tuvo acceso La Prensa Oriente, el plan contempla un crecimiento gradual de la infraestructura, desde intervenciones sobre el aeropuerto existente hasta una configuración de mayor capacidad que incorpora una segunda pista y una nueva terminal de pasajeros. 

El primer horizonte corresponde al periodo 2025-2030, para el cual se desarrollaron estudios de factibilidad. 

Entre las actuaciones contempladas está la ampliación de la pista actual hasta alcanzar una longitud de 4.000 metros útiles para el despegue, además de nuevas plataformas y otras instalaciones requeridas para la operación. La segunda pista incluirá una zona de protección, una vía paralela para el desplazamiento de aeronaves, salidas rápidas, una vía perimetral y conexiones entre ambas pistas.

La nueva configuración también contempla una terminal de pasajeros, una plataforma comercial, parqueaderos, una nueva torre de control, un edificio para extinción de incendios, una primera etapa de una nueva planta de combustible, una subestación eléctrica y ampliaciones en los sistemas de agua potable, manejo de residuos y tratamiento de aguas residuales. Mientras se desarrolla la expansión, el Plan Maestro prevé intervenciones sobre la infraestructura actual, entre ellas trabajos de gestión ambiental, movimiento de tierras, drenajes, ampliación de la pista y ajustes en la plataforma asociada a la terminal existente.

La planificación también incorpora actividades relacionadas con carga, logística y servicios especializados. Se contemplan nuevas áreas para el manejo de mercancías y un centro de consolidación, destinado a reunir y organizar cargamentos para facilitar su distribución y traslado. También se plantea desarrollar actividades de mantenimiento, reparación y revisión de aeronaves, conocidas como MRO, junto con la infraestructura necesaria para estos servicios. A esto se suma una estación de transporte multimodal y otras instalaciones relacionadas con el crecimiento de la actividad aeroportuaria.

Efectos sobre el territorio

El Plan Maestro establece lineamientos que deberán considerar las entidades territoriales y demás autoridades con incidencia en el área de influencia del aeropuerto. Entre los asuntos señalados están el ordenamiento territorial, la infraestructura asociada, la conectividad multimodal, la logística y los usos relacionados con la actividad aeroportuaria.

La documentación incorpora componentes prediales, ambientales y sociales, junto con estudios técnicos, financieros y jurídicos. Según concluye el estudio, el crecimiento previsto para el aeropuerto deberá ser considerado en las decisiones relacionadas con el suelo y la gestión predial. Esta última hace parte de los estudios que sustentan la actualización. Sin embargo, la aprobación del Plan Maestro no implica por sí misma la adquisición de los predios ni autoriza automáticamente las obras.

Planificación no equivale a ejecución

En materia ambiental, el documento incluye medidas para atender los impactos asociados a las obras y consideraciones sobre agua, aire, ruido y seguimiento a los recursos naturales. También contempla nuevos sistemas y equipos relacionados con la seguridad operacional, las ayudas a la navegación, el seguimiento de movimientos en superficie y la atención de emergencias.

La Resolución 01699 establece que los planes e inversiones proyectados para el aeropuerto, incluidos los relacionados con predios, asuntos ambientales y construcción de infraestructura, deberán contar con las autorizaciones correspondientes. La norma precisa que la aprobación del Plan Maestro constituye un instrumento de planificación y orientación técnica y no representa, por sí misma, una autorización para ejecutar obras, inversiones o actuaciones administrativas.

La resolución también señala que algunos conceptos técnicos pendientes sobre alturas, superficies limitadoras de obstáculos, conos de aproximación y despegue, usos del suelo en áreas aledañas y otras condiciones que puedan afectar la seguridad operacional deberán ser evaluados por las dependencias competentes de la Aerocivil.

Con la actualización aprobada queda definido el marco de planificación para el desarrollo futuro del Aeropuerto José María Córdova. La ejecución de cada intervención dependerá de los procesos prediales, ambientales, técnicos, financieros y administrativos que correspondan.

Veeduría Vida JMC pide garantías para las familias ante la expansión del Aeropuerto José María Córdova

La comunidad cuestiona la incertidumbre sobre predios, reasentamientos y efectos ambientales, mientras la veeduría prepara una caracterización territorial para conocer quiénes permanecen en la zona.

Héctor Jairo Gil Guarín, presidente de la Veeduría Vida JMC, asegura que la organización mantiene desde hace 11 años labores de vigilancia, seguimiento y recolección de información sobre el proyecto aeroportuario.

En entrevista con La Prensa Oriente, recordó que la veeduría surgió en 2015, después de que la comunidad conociera la Resolución 0964 de ese año, mediante la cual la Aeronáutica Civil declaró de utilidad pública e interés social un área estimada inicialmente en 784 hectáreas. Desde entonces, la organización comenzó a recopilar información y participar en los espacios relacionados con el desarrollo del proyecto.

Uno de los primeros procesos estudiados correspondió al contrato suscrito en 2015 para evaluar la prolongación de la pista existente de 3.500 a 4.000 metros y estudiar una segunda pista. Gil señala que, después de ese, el área considerada pasó de 784 a 412 hectáreas. En 2018, la Aerocivil contrató nuevos estudios sobre los componentes predial, ambiental y social, pero, según la veeduría, el contrato fue terminado en 2020 tras dificultades de ejecución. El siguiente estudio fue contratado en 2023 con el Consorcio Aeropuerto Rionegro 30. Según Gil, el polígono pasó de 412 a 574,15 hectáreas y fueron identificados 553 predios. 

Para la veeduría, el impacto no puede medirse únicamente por el número de predios. Gil señala que en algunos terrenos viven propietarios, poseedores y familias que han construido sus viviendas durante generaciones. Por ello, considera necesario establecer cuántas personas habitan realmente la zona y cuáles serían sus necesidades ante un eventual traslado.

La dimensión ambiental también hace parte de sus preocupaciones. Gil recuerda que estudios anteriores identificaron nacimientos de agua y sostiene que el territorio cuenta con fuentes hídricas, humedales y fauna. También llama la atención sobre el volumen de tierra que, según los estudios recientes, tendría que movilizarse para desarrollar la infraestructura proyectada.

La veeduría sostiene que no se opone al proyecto, pero reclama condiciones para proteger a las personas que eventualmente deban salir de sus predios. Gil plantea que algunas familias podrían requerir reasentamiento dentro de Rionegro, especialmente aquellas cuya actividad económica depende de la tierra. Como siguiente paso, anunció que harán una caracterización territorial para establecer cuántas personas viven en la zona, cuántas viviendas existen, quiénes son propietarios o arrendatarios y cuáles son sus expectativas frente a un eventual reasentamiento.

Veeduría Técnica pide conocer los soportes del Plan Maestro aeroportuario

En diálogo con este medio dijeron que esperan acceder a los estudios que sustentan la decisión de Aerocivil para evaluar costos, riesgos, adquisición predial y las fases de ampliación.

Martín Alonso Pérez, coordinador de la Veeduría Técnica, señaló a La Prensa Oriente que el organismo fue conformado en 2016 por la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos, SAI, Camacol Antioquia, la Facultad de Ingeniería Aeronáutica de la Universidad Pontificia Bolivariana, el Centro de Estudios Territoriales de la Universidad Católica de Oriente y la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño. También cuenta con asesores especializados en diseño y economía aeroportuaria.

Según Pérez, en diciembre de 2025 la Veeduría hizo públicas sus observaciones frente a la información conocida sobre el Plan Maestro. Una de sus principales inquietudes estuvo relacionada con el incremento de la estimación de inversión, que pasó de aproximadamente 14 billones de pesos a cerca de 23 billones de pesos en la presentación de septiembre de ese año.

Ante esta diferencia, solicitaron los documentos que sustentaran las cifras, incluidos estudios de títulos de los predios, movimientos de tierra y componentes jurídicos relacionados con el mejoramiento y ampliación del aeropuerto.

Costos, terminales y capacidad

Pérez señaló que la Veeduría también busca revisar los costos estimados. Indicó que, en comparaciones realizadas por la Veeduría con información relacionada con la ampliación del aeropuerto El Dorado, se identificaron diferencias entre los valores por metro cuadrado. Mientras una referencia utilizada para ese aeropuerto estaría alrededor de 3.000 dólares, los cálculos conocidos para el José María Córdova superarían los 13.000 dólares.

El coordinador señaló que factores como las condiciones del terreno y los movimientos de tierra podrían incidir en esa diferencia, pero insistió en la necesidad de conocer los soportes técnicos. La Veeduría también plantea revisar la matriz de riesgos y las responsabilidades que podrían corresponder a los gobiernos nacional, departamental y municipal.

En cuanto a la primera fase, Pérez explicó que estaría orientada a mejorar la infraestructura existente. Según indicó, se han destinado 164.000 millones de pesos y la estimación de necesidades estaría alrededor de 450.000 millones. Estas intervenciones permitirían aumentar la capacidad del aeropuerto de más de 14 millones a aproximadamente 17 o 18 millones de pasajeros.

El componente predial

La Veeduría espera igualmente conocer los estudios de títulos para precisar las características de los terrenos incluidos en el polígono de ampliación, las condiciones de propiedad y las áreas involucradas. Según Pérez, sin información completa sobre los predios resulta difícil establecer cómo podría actuar esta entidad frente al territorio requerido. “La expectativa de la Veeduría es acceder oficialmente a la documentación y continuar el diálogo con la Aerocivil y las entidades vinculadas al proyecto”, puntualizó.

CEO plantea una agenda territorial alrededor de la ampliación del aeropuerto 

Los asuntos predial, ambiental, financiero y de movilidad aparecen entre las principales preocupaciones planteadas por la directora ejecutiva de la CEO frente a las actuaciones previstas para la infraestructura aeroportuaria.

Para Carolina González Tabares, directora ejecutiva de la Corporación Empresarial del Oriente, la actualización del Plan Maestro del Aeropuerto José María Córdova debe estar acompañada de una agenda territorial que permita abordar asuntos que, según plantea, requieren definición.

González señaló que instituciones del Oriente participan en espacios como la Comisión Subregional de Competitividad e Innovación, el CUEES Oriente y el Consejo Motor Región Aeroportuaria o Promotora, desde donde se desarrollan conversaciones con diferentes actores. Según explicó, la discusión ha estado fragmentada entre los asuntos de infraestructura y los componentes sociales y ambientales, “necesitamos que esto esté dentro de la agenda territorial para poder engranar todo lo que está pasando”. También planteó incluir a las comunidades y sus preocupaciones por el proyecto.

Uno de los asuntos que considera prioritarios es la gestión predial. González señaló que esta tarea no corresponde exclusivamente al municipio de Rionegro y que debe involucrar a la Aerocivil. Más allá de establecer el número de predios requeridos, planteó la necesidad de identificar a las familias y actividades económicas relacionadas con las áreas previstas para la ampliación y la segunda pista. “Más que definir si necesitamos 557 predios, es definir qué vamos a hacer con las familias, con las actividades económicas. Esa es la primera conversación”, expresó.

Frente a las alternativas para la gestión predial, González se refirió a la posibilidad de utilizar una figura asociativa denominada Región Aeroportuaria o Promotora, que podría incorporar estos asuntos y el diálogo con las comunidades dentro de un proyecto determinado. La financiación también es un asunto pendiente. González señaló que la aprobación del Plan Maestro no significa que exista financiación disponible y consideró necesario establecer cuánto costará el proyecto y cómo se financiarán sus fases.

En materia ambiental, planteó la necesidad de determinar las posibles afectaciones y las medidas para atenderlas. También señaló que los instrumentos de ordenamiento territorial en revisión deben tener en cuenta la existencia y proyección del aeropuerto. La movilidad es otro de sus preocupaciones, la directiva gremial consideró necesario definir cómo se conectará la infraestructura aeroportuaria con las vías y sistemas de transporte, así como los efectos del crecimiento proyectado de pasajeros.

Finalmente, señaló que el desarrollo aeroportuario también podría generar oportunidades para el Oriente, particularmente en actividades relacionadas con mantenimiento de aeronaves y otros servicios. Para la directora, el desafío no se limita a construir infraestructura, sino a definir cómo el territorio podrá aprovechar su capacidad.

Alcaldía de Rionegro recibió estudios y prepara análisis sobre predios, ambiente y servicios

A comienzos de septiembre fueron entregados los anexos técnicos solicitados, con los cuales la Administración estudia condiciones de ocupación, actividades económicas, redes de servicios, participación comunitaria y relaciones regionales actuales.

Según conoció La Prensa Oriente, la Alcaldía de Rionegro recibió los estudios y anexos técnicos relacionados con la actualización del Plan Maestro del Aeropuerto Internacional José María Córdova, documentación que ahora es objeto de revisión dentro del proceso de ajuste de largo plazo del Plan de Ordenamiento Territorial, POT.

El alcalde Jorge Humberto Rivas Urrea señaló que la actualización del Plan Maestro adoptada por la Aeronáutica Civil y sus determinaciones deben ser consideradas dentro del ordenamiento del municipio. En este proceso, Planeación analiza cómo las nuevas condiciones previstas para el aeropuerto se relacionan con el territorio, los predios, los usos del suelo, la movilidad y las demás estructuras que hacen parte del modelo de ocupación.

Rivas, precisó que la incorporación del Plan Maestro al POT no consiste en trasladar automáticamente sus contenidos al instrumento municipal. El procedimiento contempla un análisis técnico para establecer cuáles de sus determinaciones tienen incidencia sobre el modelo de ocupación, las categorías del suelo rural, los usos y la norma urbanística, teniendo en cuenta también las determinantes ambientales y demás disposiciones de superior jerarquía.

Qué está revisando el municipio

Uno de los puntos que concentra la atención es el proyecto de segunda pista. Respondiendo a este medio, la secretaria de Planeación, Marisol Gómez David, la Administración está realizando cruces entre el polígono asociado a esta infraestructura y las capas prediales y cartográficas del POT. El propósito es precisar la magnitud y las características de las posibles implicaciones territoriales y establecer las consideraciones que correspondan dentro de la revisión del ordenamiento.

Ese análisis no se limita a establecer qué predios podrían estar relacionados con el proyecto. Planeación también revisa las actividades productivas, las condiciones de ocupación, la estructura ambiental y las relaciones que existen entre esas áreas y el resto del territorio. Por ello, el municipio todavía se encuentra en una etapa de análisis y no ha establecido de manera definitiva el alcance de las posibles afectaciones.

Rivas, por su parte, señaló que entre los asuntos que deben estudiarse están los polígonos correspondientes a la segunda pista, las posibles afectaciones sobre propietarios y la optimización de la infraestructura existente. En caso de que determinados terrenos resulten involucrados, indicó que los propietarios tendrán acompañamiento de Catastro Municipal, las entidades correspondientes y las veedurías.

La revisión también incorpora la nueva terminal, las vías de acceso, la infraestructura logística y la estación de transporte multimodal contempladas en el Plan Maestro. Para Planeación, estos componentes deben analizarse conjuntamente con la movilidad, los servicios públicos, los equipamientos, las actividades económicas, el suelo rural y las conexiones del municipio con el Oriente antioqueño y el Valle de Aburrá.

El aeropuerto dentro del futuro de Rionegro

La posición de la Administración Municipal no se concentra únicamente en identificar posibles afectaciones. Gómez David señaló que la revisión del ordenamiento también debe estudiar las oportunidades que puede generar la actividad aeroportuaria para el desarrollo de servicios, logística, actividades productivas y otras dinámicas económicas relacionadas con esta infraestructura.

En ese contexto, Planeación analiza cómo anticipar las nuevas demandas que puedan surgir en materia de movilidad, servicios públicos, equipamientos y ocupación del territorio. La secretaria señaló que el municipio revisará experiencias de otros territorios con aeropuertos de esta escala para ampliar sus referentes de análisis, aunque precisó que las decisiones deberán responder a las condiciones propias de Rionegro.

Este componente resulta relevante porque, según la dependencia, en las zonas relacionadas con la expansión aeroportuaria no existe solamente suelo disponible. También hay familias, actividades comerciales, productivas e industriales e instituciones que hacen parte de las dinámicas actuales del municipio. La planificación, por tanto, deberá considerar esas condiciones dentro de las decisiones que se adopten posteriormente.

Rivas también planteó que el desarrollo de la segunda pista debe considerar los aspectos ambientales, comunitarios y sociales. “Queremos un crecimiento sostenible, y este exige el cuidado del medio ambiente y realizar una transición en la construcción de la segunda pista sin afectar a las generaciones futuras”, expresó.

Información y participación

Otro de los asuntos planteados por la Administración Municipal es la participación de las comunidades. Gómez David señaló que el municipio ha solicitado a la Aeronáutica Civil continuar y ampliar los espacios de socialización del Plan Maestro, de manera que los habitantes puedan conocer sus alcances y las actuaciones previstas.

La Secretaría de Planeación considera además necesario que estos espacios incluyan a municipios vecinos vinculados con las dinámicas territoriales y regionales del aeropuerto. Según la funcionaria, la dimensión de esta infraestructura supera los límites administrativos de Rionegro y requiere considerar las relaciones existentes con otros territorios.

La Administración busca que esos escenarios permitan informar sobre las transformaciones previstas y recoger las inquietudes de comunidades, gremios, instituciones y municipios. Este proceso deberá desarrollarse paralelamente al análisis técnico que adelanta Planeación sobre los estudios y anexos recibidos.

Con la documentación ya en poder del municipio, la discusión pasa ahora de la solicitud de información a una etapa de análisis territorial. Rionegro deberá determinar cómo incorporar las condiciones del Plan Maestro dentro de la revisión de su POT y, al mismo tiempo, establecer las implicaciones que puedan tener la segunda pista, la nueva terminal y las demás infraestructuras proyectadas sobre el territorio, sus habitantes y sus actividades.

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