Gildardo Hurtado Alzate, es alcalde del municipio de Marinilla, licenciado en educación campesina y rural, especializado en gerencia educativa con énfasis en gestión de proyectos, además de magíster en educación y candidato a doctor.
En diálogo con Carlos Humberto Gómez del programa Protagonistas, del canal Acuario Televisión, el mandatario habló del trabajo que ha venido realizando en estos meses de gobierno, y su recorrido por las asociaciones comunitarias.
¿Qué más podemos conocer de esa hoja de vida profesional, su trayectoria comunitaria y hoy como Alcalde municipal?
La verdad es que desde que yo entré a Coredi, precisamente después de haberme graduado de la I.E. Técnico Industrial como bachiller, el gusto no solo por la educación, sino por el trabajo social y comunitario, fue aquello que detonó en mí la mayor posibilidad de entender qué significa cualificarse y prepararse. Además, porque de mi mamá heredé ese gusto por la educación, debido a que fue docente 35 años de la vereda La Peña, y yo crecí entendiendo el mensaje de que prepararse y estudiar en la vida era lo mejor que uno podía tener para aportar en bienestar a una sociedad. Ese es el mundo que a mí me gusta y es la vida que Gildardo Hurtado ha llevado desde muy pequeño siempre en el camino de la educación, preparación y cualificación, pero sobre todo en ese mundo del servicio social, comunitario y hoy en este inmerecido honor de servir de nuevo a mi pueblo, pero con pasión y mucho gusto.
Una ascendencia rural, con una familia dedicada a las actividades agrícolas y un municipio referente en este tema en la región.
Yo creo que todos nosotros tenemos identidad y origen de nuestros ancestros campesinos. Yo viví en carne propia todo lo que significa la vida del campo: las labores, el trabajo agrícola y agropecuario, y a pesar de lo complejo y difícil que es, porque yo no conozco un trabajo más injusto que labrar la tierra, cultivar y después salir a la plaza a vender a cualquier precio, es la labor más bella e importante que hoy incluso experimentamos.
Un campesino nunca para, las inclemencias del clima, las situaciones de los costos, las injusticias de los productos por el mercado, pero la esperanza a piel de flote, la perseverancia y la fe puesta en una condición de humildad para seguir cultivando, seguir trabajando y tener la esperanza cierta y cifrada de que mañana las cosas pueden ser mejor que ayer. Entonces es una sensación que te da valores, virtudes, el don, pero sobre todo el respeto por la palabra en la amabilidad y en el trato. Un campesino no tiene que ir a una institución o heredar cualquier profesión universitaria, sino que aprende que la formación, la disciplina, el respeto y el temor a Dios, significan una circunstancia y un comportamiento de vida.
Junto al padre Francisco Ocampo, estuvo usted también allí un tiempo muy importante en su desempeño profesional, ¿cómo le fue?, ¿qué referente tiene hoy de Coredi?
En la pinacoteca de próceres y personajes ilustres, en el Concejo Municipal de Marinilla, está uno de los óleos, que yo digo que en los últimos años y para la historia representará un símbolo institucional, pero sobre todo el liderazgo visionario de una persona que en sus virtudes, en su visión y en su emprendimiento, ha hecho de la transformación de este Oriente y de nuestros campesinos el aporte más importante en la educación y en la resiliencia de lo que ha significado la construcción de los embalses y la hidroeléctrica. Y es el padre Francisco Ocampo, el padre pacho, un referente que quiero muchísimo porque muchas de las personas que salimos de Coredi, somos el resultado de una escuela de liderazgo, de encanto por la gente, de sentido común, en un trabajo en el que muchos campesinos tuvieron la oportunidad precisamente de salir, de surgir, muchos líderes destacados en el campo, en la vida social, política, pública, emprendedores y empresarios, pero Coredi es esa combinación del trabajo y la formación en educación y también ese emprendimiento que ha significado combinar esos aspectos que hacen parte de un modelo educativo mixto que genera pertinencia educativa, pero sobre todo la sensibilidad social para permanecer en el campo. Yo soy el resultado de lo que Coredi hizo en mí, pero lo más bonito e importante fue haber encontrado el amor por las comunidades educativas y el trabajo con los líderes.
No podemos dejar de hablar del escenario comunal, esa experiencia y ese trabajo que lo acercó tanto a usted con la comunidad y finalmente antes de ser secretario del Concejo de Marinilla y por supuesto alcalde en una primera ocasión.
Claro, a veces a uno le preguntan si el profesional nace o se hace, digamos que en este caso pueden existir las dos cosas desde lo aptitudinal y lo actitudinal, pero en el caso de la Acción Comunal, cuando yo entré en el año 2004 como secretario general del Concejo Municipal donde también estuve 7 años después de haber estado en Coredi, recuerdo que en una Asamblea a mí me decían que me lanzara a la Alcaldía, a mí no me gustaba mucho ese tema, no era muy convencido, pero sí estaba en el Concejo, aprendí mucho, me gustaba la Asocomunal, que además era vicepresidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Botero González al que pertenecía, me buscaban líderes y partidos para que yo fuera el candidato en su momento, pero realmente no estaba convencido. Más adelante, la asamblea de Asocomunal me insistía que lo hiciera que ellos me apoyaban, y entonces entendí que a veces no es lo que uno quiere, sino lo que la gente ve en uno y yo pienso que eso fue lo que representó que en el 2010 para las elecciones del 2011 yo haya renunciado como secretario de la Asocomunal y me haya postulado para afrontar la representatividad por elección popular, en ese cargo que tuve del 2012 al 2015 como alcalde de la localidad trabajando con los comunales. Y luego de esa maravillosa experiencia estuve en la Federación Comunal de Antioquia, realizando un trabajo bellísimo, reconociendo el territorio, caminando por los municipios y hoy estoy aquí de nuevo, sirviéndoles y trabajando de la mano con la Asocomunal y las comunidades que representan la esencia natural del servicio a toda prueba.
Tal vez le falta uno, la vicerrectoría del Politécnico Jaime Isaza Cadavid, también como otro escenario cuando usted dejó la Alcaldía 2012-2015.
Efectivamente. La vicerrectoría del Politécnico Jaime Isaza Cadavid, fue otra experiencia bellísima, estaba amañado allá como en ninguna otra institución. Tenía una población estudiantil muy bella, una proyección de una institución que ha tenido en todos los municipios de Antioquia buenos profesionales, muy buenos formadores y profesores en investigación, hice buenas relaciones, aprendí mucho, aporté a una institución, y la verdad tengo buena parte de mis recuerdos en el corazón de una institución que hoy valoro de manera singular.
¿Qué sentía usted el 31 de diciembre de 2015 cuando dejaba la Alcaldía municipal?
Mira, una sensación muy bella, incluso en el parque principal cerramos con una santa eucaristía en acción de gracias a la ciudadanía y a todas las personas. La satisfacción del deber cumplido, siempre me sentí tranquilo. Me preguntaban cómo querían que me recordaran al salir de la Alcaldía y más allá de las obras que son importantes, de la gestión que son muy valiosas, yo he tenido siempre claro una cosa y es no cambiar. Cuando usted no cambia con la comunidad, permanece en la serena tranquilidad de una posibilidad de encontrar al ciudadano y encontrarse con el pueblo en las mismas condiciones donde usted debe ser consciente de que el poder es efímero, como el agua entre las manos. Si usted no cambia como condición natural de su esencia y su trabajo, por más ostentosidad que tenga, honores, estudios, cargos o dinero, usted vale la pena y representa para el ciudadano modesto y de a pie, una posibilidad muy grande en ese trabajo que realiza con credibilidad y confianza.
En el 2019 ya habían varios candidatos a la Alcaldía, pero Gildardo Hurtado no salía, no daba muestras de que iba a ser candidato, ¿por qué?
El que sabe lo que siembra, no le tiene miedo a la cosecha. Yo soy de los que piensa que una campaña no es el resultado simplemente de una época electoral, sino que en la vida, su conducta, su comportamiento y su relacionamiento dice mucho de lo que significa la animación social y comunitaria. Yo salí de la alcaldía pero seguí vinculado a la Asocomunal del municipio, era el vicepresidente, y permanecía siempre en el trabajo comunitario, pero además la tranquilidad del trabajo que hicimos en nuestro período, en un tema cercano y abierto, que visitábamos las veredas, escuchábamos a todo mundo, nunca cerrábamos las puertas, no dábamos cita para mucho tiempo, sino que el que llegaba a la oficina yo siempre lo atendía, y digamos que esa buena relación, esa cercanía, esa afabilidad ciudadana y comunitaria me daba la tranquilidad y garantía de que las cosas estaban bien hechas, por eso el último día de las inscripciones, yo me presenté y formalicé mi candidatura. Uno en campaña no tiene que salir a comprar nada, no tiene que ofrecer ni prometer nada, sino que tiene que seguir siendo lo que fue en el gobierno, permanecer con la misma identidad sin prometer, sin engañar y cultivar la misma forma de hacer el trabajo social y comunitario: serio, responsable, y cercano a la comunidad, esa fue la garantía y la confianza que me permitió a mí esperar hasta el último día para lanzarme y más sorprendido aún con los resultados de las elecciones, porque es ser depositario de una confianza inmensa y es una responsabilidad superior, que en esta época yo llevo con mayor cariño y un sentimiento de gratitud muchísimo más alto por todos los marinillos.
A partir del 1 de enero de 2020 que inició su mandato, un trabajo muy importante para consolidar todas las propuestas que hizo en campaña, ¿cómo le ha ido en 9 meses de gestión?
Desde que nos posesionamos, el entusiasmo ha sido grande, sobre todo porque al día siguiente empezaron las fiestas tradicionales, tremendo reto, unas fiestas íntegras, armoniosas, muy chéveres, porque son una tradición e idiosincrasia cultural de nuestra ciudad, y las sacamos adelante. Nos pusimos un reto y fue visitar todos los barrios y veredas porque teníamos claro que en febrero el municipio de Marinilla con su Concejo podía aprobar su plan de desarrollo, con el propósito de darle celeridad a un buen ejercicio de participación, a un buen equipo de gobierno que lo construyéramos nosotros mismos, pero sobre todo, que fuéramos a todos los barrios y veredas donde 7 mil personas participaron directamente en su construcción. Yo digo que ha sido un balance importante, estoy contento con los resultados, el Concejo Municipal culminó el mes de sesiones de agosto con un balance muy positivo del informe que cada uno de los secretarios y entes descentralizados dieron a esta corporación, y contento porque la angustia de una incertidumbre que significa todo el tema de la contingencia por el Covid-19, y los resultados que poco a poco se empezaron a vislumbrar en el trabajo que compromete a nuestra gestión.
Finalmente, avanzado este segundo semestre de 2020, y en la entrada de los 3 años que quedarían de mandato, ¿qué proyectos e iniciativas resalta de los cuales usted va a tener la oportunidad de dejarle a Marinilla en el 2023?
Bueno, nuestro Plan de Desarrollo tiene 5 líneas estratégicas fundamentales, la primera, desarrollo humano y proyección social; la segunda, seguridad y orden institucional; la tercera, economía del emprendimiento para la generación de ingresos; la cuarta, desarrollo rural integral; y la quinta, planificación estratégica y relacionamiento regional. Digamos que en general y para destacar algunas líneas de las gestiones más importantes en proyectos, empiezo con la cuarta y es precisamente esa mirada hacia el campo. Nosotros hoy venimos avanzando en el mantenimiento de nuestras vías, venimos en un proyecto muy importante con la Gobernación de Antioquia, y es que queremos que en Marinilla estratégicamente se genere una ciudadela de transformación agropecuaria, es decir, tecnología aplicada para permitir que hayan procesos de comercialización, de producción, más encaminados a un respaldo que sea cercano al campesino y todo lo que tiene que ver con las formas de producir y comercializar de manera justa.
Por otro lado, avanzamos en el tema de seguridad, fue el primer mensaje en la construcción de ese plan de desarrollo. La gente anda angustiada por la presencia de muchos extranjeros, por eso la apuesta por la seguridad integral es un tema fundamental y clave y en eso hemos avanzado en la creación del Centro de Monitoreo y Control y establecimiento de cámaras de seguridad como una forma complementaria y aplicada para ayudar a la comunidad. Otro tema clave también en el desarrollo rural, es el de la plaza de mercado, donde avanzamos de manera categórica con la voluntad de la Asocomunal y ya con la Gobernación de Antioquia. Será un proyecto que por muchísimos años ha soñado Marinilla y que creemos va a ser punto de partida no solamente para dignificar un espacio que está en el corazón del municipio, sino para darle valor agregado a la transformación, a la venta, a un punto de encuentro multipropósito que tiene que ver con todo el tema de comercio, gastronomía y turismo.
Y por supuesto, ¿continuar con obras como el Malecón turístico?
Así es, el Parque Malecón Turístico Parque del Río, en todo el frente de la plaza de mercado donde estaba la antigua feria de ganado. En ese punto estará el parque de recreación integral de la familia, un sitio emblemático y obligado para todos los que vayan hacia los embalses y por la autopista, un espacio generador de nuevos equipamientos, nuevos desarrollos y la consolidación de todos esos referentes que queremos tener alrededor de ese malecón.
Y por último, en materia educativa, la tecnoacademia con el Sena, va hacia adelante, va a ser un espacio muy bello para la formación de nuestros niños y jóvenes. Recordemos que hay 17 en el país y 2 en Antioquia, una estará en Medellín y otra en Marinilla, al servicio del Oriente antioqueño. En saneamiento básico con Cornare, venimos avanzando en la segunda etapa del Box Coulvert para resolver problemas de la Quebradita de Occidente, que ha sido una situación muy compleja. El establecimiento del Centro de Desarrollo Infantil, que gracias a una gestión con el DPS, conseguimos $700 millones de pesos, más $300 millones más que pondrá el municipio para lograr consolidar ese sitio que permita emprender todo lo que tiene que ver con la formación integral de los niños y niñas entre muchos otros proyectos que son el resultado de nuestro trabajo, esfuerzo, entusiasmo, y la ruta que marca el desarrollo y los avances de nuestro trabajo como administración municipal.
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